Como la piel que cambia la serpiente

Era la madrugada, no sé bien qué hora las 4, las 5, no sé. Yo seguía despierta merodeando las cunas de mis hijas. Ellas dormían y yo las miraba, fascinada por el milagro de la vida, emocionada y agradecida de tener dos bebés. Consciente de la enorme responsabilidad, desbordada de amor, un amor infinito.

Y así me convertí en un medio como el agua, que me abarcaba a mí y a mis hijas. Y las tres éramos un gran mazacote de energía vibrante, lleno de vida. La casa se hizo grande, flexible, blanda. Yo me hice su guardiana. Los límites se borraron, me expandí me hice enorme. La casa, sus paredes se convirtieron en una segunda piel, el contorno con el exterior.

Soy gata, soy pájaro, soy loba, soy leona.

Trabajo creando pequeños universos simbólicos, como si fueran naturalezas muertas y con algunos elementos que recuerdan los rastros de un vestuario animal, como la piel que cambia la serpiente. Me interesa la escala de los objetos y su relación con las personas, como nos sentimos frente a ello, actualmente estoy utilizando una escala pequeña y frágil para los objetos donde la ternura y lo sombrío se tocan. En contraposición a los dibujos que sobredimensionados toman la pared en capas, realizados a partir de pedazos de encajes antiguos. Pongo especial atención en los opuestos y el borde donde se encuentran un momento antes de tocarse, el momento del pasaje antes de llegar de uno a otro, donde cada realidad observa a su contrario.


Josefina Laratro 2017

Inauguración 19 - Como la Piel que cambia la serpiente 2017 - Josefina Laratro
Shopping Basket